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El Estadio Azteca, entre lluvia, truenos y la voz de Juan Gabriel

CIUDAD DE MÉXICO (José Luis Sibaja/GRADA NORTE, enviado especial).- La lluvia y la tormenta eléctrica fueron los invitados no deseados este martes en el Estadio Azteca, justo para postergar por una hora el partido entre México y Ecuador, aunque la espera se tornó en una gran fiesta.

Bajo un cielo totalmente grisáceo, la constante lluvia y algunos truenos, los seleccionados mexicano y ecuatoriano fueron impedidos para saltar a la cancha para realizar sus trabajos de entrenamiento para encarar el partido de los dieciseisavos de final de la Copa del Mundo.

La espera, la tensión y la ansiedad para que comenzara el partido aparecieron cuando el sonido local anunció que por cuestiones climáticas el partido sería pospuesto para iniciar, no a las 18:00 horas, sino a las 19:00 horas, tiempo de Sonora.

Aunque los rostros mojados de los aficionados reflejaban algo de frustración, al saber que tendrían que esperar alrededor de una hora y media, pronto los semblantes cambiaron al escucharse las primeras notas de la canción “Hasta que te conocí”.

Al unísono con la voz de Juan Gabriel, con todo el poder de las bocinas del estadio, los aficionados se engancharon con la letra y comenzaron a cantar y entonar esa melancólica letra.

A la par, las luces de la parte superior del estadio brillaron en su blanco más intenso de forma rítmica, junto con las voces de los aproximadamente ochenta mil aficionados que ya llenaban el estadio.

Pronto, el ánimo cambió, canciones más alegres, bailables y pegajosas comenzaron a escucharse y a la gente se le olvidó checar sus relojes al estar contagiados en la alegría colectiva que fluía entre las gradas, mientras la lluvia caía con intensidad.

El tiempo corrió rápidamente, la lluvia desapareció y las nubes dieron tregua, para, alrededor de las 18:00 horas, tiempo de Sonora, anunciarse que el partido iniciaría una hora después.

A los minutos comenzó al fluir el protocolo, como en cada partido mundialista, hasta escucharse el silbatazo inicial, con el que inició el partido entre México y Ecuador.

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