
‘Yoreme’ Mendoza sacude división mosca: Hermosillo tiene a su primer campeón y Sonora prolonga una dinastía boxística
° El sonorense destronó por nocaut técnico al estadounidense Ricardo Sandoval, número 1 del ranking en RING Magazine, en Chicago y conquistó los cinturones mundiales de peso mosca del CMB y la AMB.
° Douglass Fischer, editor en jefe de The Ring, calificó la victoria como candidata a la sorpresa del año.
° El triunfo incorpora a la capital sonorense a un linaje de campeones que comenzó hace medio siglo con Carlos Palomino.
HERMOSILLO, Sonora (Jesús Ibarra/GRADA NORTE).- Sergio Alfonso “Yoreme” Mendoza necesitó cinco asaltos para conseguir lo que ningún otro boxeador varonil nacido en Hermosillo había logrado: conquistar un campeonato mundial absoluto de boxeo, y hacerlo por partida doble, después de derribar tres veces al estadounidense Ricardo “El Niño” Sandoval y arrebatarle los cinturones de peso mosca del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) y la Asociación Mundial de Boxeo (AMB).
El triunfo del sábado 10 de octubre, en la Wintrust Arena de Chicago, Illinois, no solamente alteró el panorama internacional de las 112 libras. También colocó a la capital sonorense dentro de una tradición de campeones mundiales que comenzó en 1976 con Carlos Palomino y que, durante cinco décadas, ha producido monarcas nacidos en municipios como Huatabampo, Cajeme, Guaymas, Navojoa, Empalme, Puerto Peñasco y Nogales.
Hermosillo, capital del estado y una de las principales plazas del boxeo profesional del noroeste mexicano, permanecía sin un campeón mundial absoluto en la rama varonil.
Hasta la noche del sábado.
Mendoza, de 26 años y entrenado por Alfredo Caballero, llegó a Chicago como un sustituto de última hora, después de que una lesión en las costillas obligó al puertorriqueño Óscar Collazo a cancelar su enfrentamiento contra Sandoval.
El cambio de rival parecía favorecer al campeón estadounidense de ascendencia mexicana, quien había conquistado sus dos cinturones apenas en julio de 2025, cuando derrotó al japonés Kenshiro Teraji en su propio país.
Sandoval, con un historial de 27 victorias y dos derrotas antes del combate, llegaba como favorito por una proporción de siete a uno en las apuestas, según la revista especializada The Ring.
Pero el combate tomó un rumbo distinto desde el segundo episodio.
El hermosillense derribó dos veces al campeón con su ofensiva de zurdo y volvió a enviarlo a la lona durante el quinto asalto. El castigo obligó al árbitro a detener la contienda, decretando el nocaut técnico que entregó a Mendoza los dos cinturones mundiales.
Sandoval sufrió así su primera derrota por nocaut en una carrera profesional de diez años.
El resultado dejó a Mendoza con una marca de 28 triunfos, 24 de ellos por la vía rápida, y una sola derrota.

Candidato a la sorpresa del año
La magnitud de la hazaña del hermosillense tuvo repercusiones inmediatas en la prensa especializada internacional.
Douglass “Doug” Fischer, editor en jefe de The Ring, una de las publicaciones históricas de mayor reconocimiento en el boxeo mundial, calificó la victoria de Sergio Mendoza como candidata a la sorpresa del año (Upset of the Year).
En una publicación en su cuenta de X, Fischer destacó que el sonorense había derrotado por nocaut técnico en el quinto asalto a Ricardo Sandoval, quien ocupaba el primer lugar de la clasificación mundial de peso mosca de la revista.
La valoración coloca el resultado en una dimensión que trasciende la conquista de dos cinturones: Mendoza no solamente destronó al campeón del CMB y la AMB, sino que venció a quien The Ring consideraba el mejor peleador de su división.
El editor también felicitó al mexicano y expresó su deseo de que Sandoval pueda recuperarse de la derrota, al tiempo que señaló la inactividad competitiva como un factor adverso en la trayectoria de los boxeadores.
El reconocimiento internacional resulta particularmente significativo porque Mendoza llegó a Chicago con escasa anticipación y después de haber sufrido, apenas seis meses antes, la primera derrota de su carrera profesional.
De una derrota en Japón a dos campeonatos mundiales
El 13 de abril, en el Korakuen Hall de Tokio, el futuro de Mendoza parecía encaminarse en sentido contrario.
El sonorense había sufrido su primera derrota profesional, al caer por nocaut en el segundo asalto frente al tailandés Thanongsak Simsri, campeón mundial minimosca de la Federación Internacional de Boxeo (FIB).
Aquella derrota interrumpió su condición de invicto y frustró su primera oportunidad de obtener una corona mundial.
Sin embargo, el ascenso de la división minimosca, de 108 libras, a la categoría mosca, de 112, resultó decisivo en su regreso.
“Siempre lo dije: el peso me afectó. No soy un 108 libras, soy un 112 y en esta pelea lo vieron. Sabía que mi pegada era brutal en este peso”, declaró Mendoza después de la victoria, en declaraciones recogidas por el CMB.
La oportunidad llegó inesperadamente. La lesión de Collazo abrió un espacio en una función internacional transmitida por DAZN, y Mendoza aceptó el desafío pese al escaso tiempo disponible para preparar el combate.
En unos cuantos asaltos, el boxeador que había perdido por nocaut en Japón terminó destronando a uno de los campeones de mayor reconocimiento en las divisiones pequeñas.
Un triunfo dedicado a su hermano
Tras la intervención del árbitro, Mendoza rompió en llanto.
El nuevo campeón mundial reveló que su hermano había fallecido dos meses antes y que su participación en Chicago estuvo acompañada por el duelo familiar.
Sin familiares ni amigos en la arena, acompañado por su equipo de trabajo, el hermosillense dedicó el triunfo a su hermano fallecido.
“Vine solo, sin familia y amigos, solo mi equipo y es todo”, relató Mendoza en las declaraciones difundidas por el Consejo Mundial de Boxeo.
La victoria representó también un reconocimiento al trabajo del entrenador sonorense Alfredo Caballero, quien ha participado en la preparación de figuras del pugilismo mexicano.
Medio siglo de campeones: de Palomino a Mendoza
El triunfo de Sergio Mendoza tiene una dimensión histórica para Sonora, una entidad cuyo desarrollo boxístico está estrechamente ligado a los gimnasios municipales, las funciones regionales y la migración de peleadores hacia las principales plazas profesionales de México y Estados Unidos.
El primer gran referente de esta trayectoria fue Carlos Palomino, nacido en San Luis Río Colorado, quien en 1976 conquistó el campeonato mundial wélter del CMB.
Palomino abrió una ruta que alcanzó una dimensión internacional durante la década siguiente, con la irrupción de dos boxeadores provenientes del sur de Sonora.
En 1984, Julio César Chávez, nacido en Ciudad Obregón, se convirtió en campeón mundial superpluma del CMB al derrotar a Mario Martínez. Con el tiempo, el sonorense conquistaría campeonatos en tres divisiones y se consolidó como una de las principales figuras históricas del boxeo mexicano.
Ese mismo año, José Luis “Zurdo” Ramírez, originario de Huatabampo, obtuvo el campeonato mundial ligero del CMB. Su trayectoria incluyó enfrentamientos de alto nivel internacional y dos periodos como campeón de la división.
Durante los años noventa, la tradición continuó con Julio César Borboa, de Guaymas, quien conquistó el campeonato supermosca de la FIB en 1993, y Luis Ramón “Yori Boy” Campas, de Navojoa, quien obtuvo el título superwélter de ese organismo en 1997.
La siguiente generación quedó representada por José Luis Castillo, de Empalme, campeón mundial ligero del CMB en 2000, y Roberto Carlos Leyva, de Puerto Peñasco, quien conquistó el campeonato mundial de peso mínimo de la FIB en 2001.
En la década siguiente surgieron nuevos protagonistas.
Orlando “Siri” Salido, originario de Ciudad Obregón, obtuvo campeonatos mundiales de peso pluma de la FIB y la OMB, después de una trayectoria marcada por derrotas tempranas y una prolongada reconstrucción profesional.
Hernán “Tyson” Márquez, de Empalme, conquistó el título mosca de la AMB en 2011, mientras que Juan Francisco “Gallo” Estrada, de Puerto Peñasco, se convirtió en campeón mundial mosca en 2013 y posteriormente sumó coronas en peso supermosca.
En 2016, Óscar Valdez, nacido en Nogales, obtuvo el campeonato mundial pluma de la OMB. Años después conquistaría también el título superpluma del CMB.
El listado de once campeones mundiales varoniles anteriores a Mendoza, bajo el criterio de títulos absolutos de los cuatro organismos principales, muestra la continuidad de una tradición que atraviesa distintas regiones del estado.
El recuento excluye los campeonatos interinos, juveniles, internacionales y regionales, que en algunas estadísticas aparecen mezclados con las coronas mundiales absolutas.
Entre los casos excluidos se encuentra David “Tornado” Sánchez, de Hermosillo, quien obtuvo el campeonato interino supermosca de la AMB en 2014.
La distinción resulta importante porque, aunque Hermosillo ya había tenido un campeón mundial interino y una campeona mundial absoluta en la rama femenil, Camila Zamorano, Mendoza es el primer varón nacido en la capital que conquista una corona absoluta de los organismos principales.

Una nueva generación del boxeo sonorense
El triunfo de Mendoza coincide con una etapa en la que las divisiones pequeñas del boxeo internacional mantienen una importante presencia de pugilistas mexicanos, particularmente en las categorías de peso mínimo, minimosca, mosca y supermosca.
La conquista simultánea de los cinturones CMB y AMB coloca ahora al hermosillense entre los protagonistas de las 112 libras y abre la posibilidad de nuevos enfrentamientos de unificación con los titulares de los organismos restantes.
Pero más allá de las oportunidades deportivas y económicas que podrían surgir, el resultado tiene un significado particular para Sonora.
La entidad que vio nacer a Carlos Palomino, Julio César Chávez, José Luis Ramírez, Luis Ramón Campas, José Luis Castillo, Orlando Salido, Juan Francisco Estrada y Óscar Valdez tiene ahora un nuevo representante entre sus campeones mundiales.
Y por primera vez, uno nacido en su capital.
Cincuenta años después de que Palomino conquistara el campeonato wélter del CMB, Sergio “Yoreme” Mendoza prolongó aquella historia con una actuación que comenzó como una oportunidad inesperada y terminó con dos cinturones mundiales sobre sus hombros.
La noche del 10 de octubre de 2026, Hermosillo finalmente ingresó a la historia de los campeones mundiales absolutos del boxeo varonil.


