
Guerra y Copa del Mundo de futbol, ante un escenario inédito
GRADA NORTE
José Luis Sibaja
HERMOSILLO, Sonora.- Nunca, en 22 ediciones de la Copa del Mundo, un país anfitrión albergó el torneo en estado de guerra. Este 2026 podría ser la excepción.
No entremos al terreno de los juicios, sino de los hechos, y en este sentido, salvo que la geopolítica global dé un giro de 360 grados, se ve complicado que la Copa del Mundo 2026 regrese a la “normalidad futbolístico mundialista” que se experimenta cada cuatro años.
La Copa del Mundo se celebrará por primera vez en tres países: Canadá, México y Estados Unidos, y son precisamente los dos últimos los que han sido protagonistas en las últimas semanas de notas informativas relacionadas a las balas, al fuego y a la confrontación.
México y Estados Unidos libran dos diferentes tipos de guerras. En nuestro país es contra el crimen organizado; mientras en el vecino del norte, ahora mismo, frente a Irán, sin olvidar que el 3 de enero fuerzas militares estadounidenses ingresaron a Venezuela para capturar y quitar del poder al presidente Nicolás Maduro.
Sobre la “guerra” que se libra en México, hay un riesgo latente de perder las sedes mundialistas en caso de presentarse otra situación como la que se vivió el pasado 22 de febrero, como consecuencia de la captura del capo Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”.
Ciertamente, la semana que recién terminó, tanto Claudia Sheimbaum, presidenta de México, como Gianni Infantino, presidente de la FIFA, confirmaron las sedes mundialistas de Guadalajara, Monterrey y Ciudad de México, y prometieron una Copa Mundial segura.
Esperamos que así sea y que la Copa del Mundo se desarrolle sin ninguna incidencia y sea una fiesta deportiva, sin embargo, siendo realistas, solo será una pausa en esa “guerra” que el gobierno de México “ha reanudado” en sus esfuerzos por detener, quitar poder y eliminar al crimen organizado.
Por otro lado, como lo anticipamos en este espacio en las columnas publicadas el 27 de enero y el 20 de febrero, estaba latente la posibilidad de una guerra entre Estados Unidos e Irán, conflicto en el que entró directamente Israel como aliado estadounidense.

Irán y su posible renuncia al Mundial
Al momento de escribir estas líneas, este primer día de marzo, circulaban notas informativas en relación a la disposición del gobierno iraní de dialogar con la contraparte estadounidense, luego del ataque del pasado sábado 28 de febrero, en el que fue eliminado el líder supremo, el ayatola Alí Jamenei.
Mientras se concreta una posible mesa de diálogo, continúan los bombardeos en territorio iraní, y la correspondiente respuesta de Irán con ataques de misiles y drones que sobrevuelan varios países de la región de Oriente Medio.
Ahora mismo, a 102 días de iniciar la Copa del Mundo es complicado visualizar cómo se desarrollarán los acontecimientos en las guerras que se libran en México y Estados Unidos, y, sobre todo, bajo qué entorno serán anfitriones del torneo.
Por otro lado, no hay que olvidar que uno de los países que competirá en la Copa del Mundo es precisamente Irán, que jugará en Los Ángeles (15 y 21 de junio, contra Nueva Zelanda y Bélgica) y en Seattle (26 junio, ante Egipto). En este momento, es casi inimaginable ver a la selección persa en la cita mundialista.
En caso de que Irán decida no acudir a la Copa del Mundo será un hecho histórico y será la primera vez que un país calificado a una justa mundialista decida no asistir por un tema de guerra, algo que no se ve desde la edición de Francia 1938, cuando Austria declinó participar, tras la invasión de la Alemania Nazi en marzo de ese año.
Por donde se le vea, la Copa del Mundo 2026 podría ser la que se desarrolle en un contexto geopolítico global más complicado desde esa edición de Francia 1938, pero a falta de poco más de cien días de que inicie, los escenarios aún pueden dar giros inesperados.
No hay que quitar la mirada en el desarrollo de las guerras entre Ucrania y Rusia; Paquistán y Afganistán; el conflicto en la región de Gaza; y en el interés “pausado” de Estados Unidos de anexarse Groenlandia y de acorralar a la dictadura en Cuba para provocar su caída.
Habrá que estar atentos a cómo se desarrollen los acontecimientos y, en lo futbolístico, esperar a ver, por lo pronto, si se celebra la Finalíssima, el partido entre Argentina y España programado para el 27 de marzo en Doha, Catar, país afectado, aunque en menor medida, por los ataques de Irán, por tener una base militar estadounidense en su territorio.
José Luis Sibaja: Director y fundador de GRADA NORTE. Experiencia de 29 años en el Periodismo. Coberturas internacionales: 4 Juegos Olímpicos; 2 Copas del Mundo de Futbol; 3 Campeonatos Mundiales de Atletismo; 6 Juegos Panamericanos; y corresponsal de guerra en Ucrania.
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