Óscar Valdez se estanca, Lomachenko avanza

Óscar Valdez se estanca, Lomachenko avanza

Publicado: Miércoles, 09 Agosto 2017 Escrito por Jesús Ibarra

 Es comprensible que la promotora Top Rank esté cuidando a uno de sus mejores productos: Óscar Valdez, ¿pero a qué costo?

 

Este sonorense (22-0, 19 KO’s) campeón pluma de la OMB ha tenido un reinado muy relajado, desde que inició su campaña por un título en 2016 cuado destruyó en cuatro asaltos al decadente “Ruso Mexicano” Evgeny Gradovich.

 

Ahora se confirma que realizará la tercera defensa de su cinturón ante el desconocido e inofensivo filipino Genesis Servania (29-0,12 KO’s) el próximo 22 de septiembre en el Centro de Convenciones de Tucson, Arizona.

 

Valdez tiene el hardware suficiente para ser el mejor peso pluma del mundo en una división llena de peligro, liderada por Leo Santa Cruz (campeón AMB), Gary Russell (CMB), Carl Frampton y Lee Selby (FIB).

 

No hay en este peso de las 126 libras un golpeador corporal más potente que él y nadie posee un gancho de izquierda tan devastador, ni tampoco cargan tanta cantidad de energía para soltar combinaciones.

 

Sus deficiencias en el ring están más relacionadas con una falta de paciencia para colocar golpes y una disciplina irregular para defenderse, sobre todo al momento de contonear cintura y cabeza para evitar golpeo en el ‘in-fight’.

 

En realidad, Valdez va tener una noche tranquila en Arizona ante sus seguidores de Nogales y Tucson, ciudad donde pasó parte de su infancia luego de la separación de sus padres. Top Rank, de Bob Arum, trata de aumentar la base de seguidores de Valdez en el suroeste de Estados Unidos y a la vez de darle mayor exposición de la que ha gozado en HBO a través de una plataforma más accesible y de mayor cobertura, como lo es ESPN, la cadena que tiene los derechos para transmitir esta función.

 

Valdez viene de batallar para derrotar al duro retador colombiano Miguel Marriaga, contra quien protagonizó la pelea más complicada de su carrera en abril pasado y tuvo que llegar a la victoria por la vía de la decisión en doce rounds por primera vez.

 

En contraste, Marriaga fue apabullado con una facilidad pasmosa por Vasyl Lomachenko (9-1, 7 KO’s) el sábado pasado, en un combate donde trató de disputarle el título superpluma OMB al científico dulce de Ucrania.

 

Este rival en común, así como la relativa sincronía de tiempos entre Valdez y Lomachenko apuntan en realidad a un pareo marinado por Top Rank y la televisión de paga en Estados Unidos para ver en 2018 o 2019 a más tardar el duelo entre el sonorense y el ucraniano peleando en peso superpluma por el título en poder de  ‘High Tech’.

 

La pelea es viable en términos de logística, demografía de la afición, el interés de la OMB, la plataforma mixta de HBO/TV Azteca y los compromisos contractuales de Valdez y Lomachenko con Top Rank.

 

El detalle es que Lomachenko tiene 29 años de edad, entra a lo que parecer ser su etapa de plenitud y está ascendiendo poco a poco hacia la cima de la clasificación Libra Por Libra. En esta etapa tiene menos tiempo para quedarse paralizado por negociaciones, dejar de generar ingresos millonarios y desperdiciar su habilidad natural, esto abre la ventana para concertar un enfrentamiento lucrativo contra un mexicano de estilo atractivo  en pago por evento en el futuro próximo.

 

Valdez podría esperar, a los 26 años de edad ya está cobrando 300 mil dólares por pelea y tiene una afición mayor que la del ucraniano, habla inglés de manera fluida y se proyecta sin complicaciones ante la audiencia y anunciantes, sin embargo pronto va enfrentar la presión por estar enfrentando un nivel de oposición muy débil comparado con la dimensión de su talento.

 

Si Top Rank va marinar este platillo de su carta debe pensarlo muy bien.

 

Un riesgo con este tipo de protección con el que ha cobijado a Valdez, acompañada de la sólida exposición en medios y un ‘matchmaking’ favorable, conlleva siempre el riesgo de marinar demasiado el platillo fuerte.

 

Analista de boxeo para Grada Norte

* En el siglo 18 el boxeo era llamado la ‘Ciencia Dulce’, gracias a la obra Boxiana (1813-1828) del periodista británico Pierce Egan.

Twitter: @morpheus_mx1