El país donde la justicia se refleja en su futbol

El país donde la justicia se refleja en su futbol

Publicado: Miércoles, 01 Marzo 2017 Escrito por José Luis Sibaja

Por José Luis Sibaja 

HERMOSILLO, Sonora (GRADA NORTE / Expreso).- Es tan lastimoso ver que en un país afectado por la violencia los mensajes de paz (aún fuera de cualquier protocolo) sean castigados, pero es aún más lamentable que la justicia mexicana se vea reflejada en el futbol mexicano, con sanciones incongruentes ante flagrancia de hechos, como los ocurridos en Veracruz.

 

Irónico que la frase “Rivalidad no es violencia” escrita en las camisetas blancas que portaron jugadores de Querétaro y Pumas, en lugar de recibir aplausos fueran causa de una multa de 131 mil 235 pesos, por infringir el artículo 51 del capítulo V del reglamento de sanciones de la Federación Mexicana de Futbol.

 

En ese duelo celebrado el sábado pasado en el estadio Corregidora de Querétaro, jugadores de Gallos Blancos y Pumas acordaron unirse para enviar un mensaje para frenar la violencia en los estadios, una iniciativa que incluyó despliegue en las gradas de mantas con palabras como: “Paz, respeto, tolerancia, pasión, dignidad, amor, educación, amistad, convivencia, trabajo y juego limpio”.

 

Algo que parecía podía considerarse un paso firme en la lucha contra la violencia en los estadios, se convirtió en una sanción económica que simplemente deja un antecedente para cualquier otro equipo que considere la posibilidad de tomar acciones de concientización entre sus aficionados.

 

Apenas ocho días antes en las gradas del estadio “Luis ‘Pirata’ Fuente” de Veracruz, aficionados de Tiburones Rojos y Tigres se enfrentaron de forma violenta, simultáneamente, en la cancha, Ricardo “Tuca” Ferreti le faltaba el respeto a un elemento de la Policía.

 

Luego de más de una semana de “investigación” la Federación Mexicana de Futbol decidió sancionar con un partido de veto el estadio “Luis ‘Pirata’ Fuente”. ¡Solamente un partido de veto! De la multa que recibió el técnico de Tigres, mejor ni hablar del ridículo monto.

 

Queda claro que la sociedad mexicana se ve reflejada en nuestro futbol: Una justicia que no es justa. Aficionados que llevan la violencia de las calles a los estadios. Autoridades rebasadas por jugadores y/o directores técnicos y/o directivos. Sanciones ridículas y carentes de criterio.

 

Sí, se culpa a las “barras” de los equipos de los hechos violentos que confrontan a seguidores de un equipo con otro, pero para entender cómo se forman estos grupos y detectar quiénes son los que los lideran (aunque seguramente los conocen), además de voluntad, es necesaria una investigación profunda y coordinada entre directivas de equipos y autoridades de seguridad pública.

 

Sin embargo, a nivel cancha también hay mucho por hacer, además del criterio que debe tener el cuerpo arbitral que sancione determinado partido, los jugadores y cuerpo técnico de todos los equipos deben entender la responsabilidad que tienen como protagonistas de un espectáculo deportivo, sí, lleno de pasión, pero finalmente no deja de ser un juego.

 

¿Por qué no detener un partido y juntarse en el centro del campo para abrazarse todos los jugadores y cuerpos técnicos como un mensaje de paz y tolerancia entre los diferentes colores de las camisetas ‘que defienden’ cuando se registren conatos de bronca en las gradas?

 

¿Por qué no cambiar las leyes para aplicar fuertes sanciones penales a los aficionados violentos que alteran la paz en los estadios y que vayan a la cárcel quienes pongan en peligro la integridad de otro aficionado?, ¿por qué no crear una censo de aficionados violentos, identificarlos y condicionar o prohibir su ingreso a los estadios?

 

El futbol mexicano sí es reflejo de nuestra sociedad violentada día a día, pero también tiene su lado bueno, y ese va de la mano con la solidaridad en situaciones complicadas, y es justo éste el momento de explotar esta virtud, para hacer de los estadios de futbol una trinchera deportiva frente a la inseguridad que vive el país.

 

Columna publicada por @jlsibaja en Periódico Expreso el 2 de marzo de 2017.